La Máquina de Historias: te entrevista y te escribe la secuencia entera, caja por caja
Un agente que primero te entrevista sobre tu negocio, una pregunta cada vez, y después escribe tus secuencias de historias completas: el texto exacto de cada caja, qué foto va detrás, qué sticker lleva, en qué orden se sube y qué contestar cuando empiecen a responderte por privado. No entrega «ideas para historias». Entrega la secuencia terminada. Para coaches, consultores y dueños de agencia que venden high ticket y tienen gente viendo sus historias todos los días sin llegar nunca a escribirles.
Los reels traen gente. Las historias la convierten.
Son dos canales con dos algoritmos y dos audiencias. El reel va a quien no te conoce; la historia solo la ve quien ya te dio permiso.
El error que arruina las dos cosas es hacerlo al revés: reels que le hablan a tus seguidores e historias que no piden nada.
Dos secuencias de valor por cada una que pide algo. Y la que pide se gana el derecho con lo que dio antes. Si la última secuencia también pedía, esta no toca: la audiencia caliente se gasta mucho más rápido de lo que se construye.
Una pregunta cada vez. Diez como mucho.
Nunca un cuestionario entero de golpe. La información que sirve sale de la repregunta, no del formulario.
Si respondes vago, repregunta. «Ayudo a la gente a mejorar su negocio» no es una respuesta: es un titular vacío.
Y si le pegas de golpe tu web, tu oferta y tu historia, no te interroga sobre lo ya contestado: te dice qué queda cubierto y pregunta solo los huecos.
¿Qué vendes y a quién?
Con el precio delante. Sin precio no sabe si esto se cierra en el privado o pide llamada, y son dos secuencias distintas.
¿Qué frase te dicen tus clientes cuando te cuentan su problema?
Literal, con sus palabras. Es la pregunta más valiosa de la entrevista: de aquí salen los hooks que no puede copiarte nadie.
¿Qué probó tu cliente antes que no le funcionó?
Tu secuencia compite contra esa decepción, no contra tu competencia. Quien ya se quemó dos veces no lee igual.
¿Qué sabes tú que tu mercado todavía no sabe?
Ahí vive la creencia que vas a romper. Sin eso, la secuencia solo confirma lo que tu audiencia ya pensaba.
¿Qué prueba tienes?
Resultados, capturas, mensajes de clientes, datos de tu propio negocio. Y con permiso para enseñarlo, que no es lo mismo que tenerlo.
¿Qué quieres que pase al terminar la secuencia?
Que te respondan una palabra, que entren a un enlace, que reserven. Una sola acción. Dos acciones es ninguna.
¿Cuántos te siguen y cuántos ven tus historias?
No para juzgarte: para decidir si la secuencia pide conversación o pide clic. Con audiencia pequeña, la conversación rinde más.
¿Qué fotos tienes a mano?
Lo que hay determina lo que se puede montar. Nadie se va a hacer una sesión de fotos para publicar mañana.
¿Qué has publicado que funcionó?
Si algo ya conectó, se exprime, no se abandona. La mayoría entierra lo que funcionaba por aburrimiento propio.
¿Qué no vas a decir ni muerto?
Temas, cifras o clientes que quedan fuera. Se marca antes de escribir, no cuando ya tienes la secuencia delante.
Cuando termina la entrevista te devuelve en diez líneas lo que ha entendido y pide confirmación. Si se equivocó en el avatar o en la oferta, se arregla ahí, no cuando ya tienes seis historias escritas con el enfoque torcido.
Ocho moldes. Elige uno y lo declara antes de escribir.
Cada molde tiene su momento, su punto fuerte y su trampa. No se mezclan dentro de la misma secuencia.
Un molde elegido a posteriori es una secuencia sin criterio, y se nota en que el frame 3 cambia de intención. Al declararlo, cada caja se puede juzgar contra el trabajo que tenía que hacer.
Hook, cuerpo y CTA. Y la caja de abajo abre la siguiente.
Tres piezas por secuencia. Si falta una, la retención se cae en el frame exacto donde falta.
Entre cuatro y seis cajas por historia
Más de seis y nadie las lee. El frame se convierte en un párrafo y el pulgar sigue.
Entre ocho y doce palabras por caja
De media, y máximo dos líneas. Tres solo si la frase lo pide de verdad, no por comodidad al escribir.
Una caja corta por historia: el latido
Tres o cuatro palabras, aislada, para marcar el golpe. Si todas las cajas pesan igual, ninguna pesa.
La caja de remate va abajo y va corta
Es más corta que las de arriba y es la que abre la historia siguiente. Si cierra en vez de abrir, la secuencia se acaba ahí.
Cinco o seis segundos de lectura
Menos es desperdiciar el frame. Más es que deslicen antes de llegar al remate.
El texto va sobre foto
Nunca sobre fondo plano de color, salvo que el fondo plano sea el recurso: una nota, un pantallazo, una captura.
Contraste decidido antes de subir
Fondo claro, cajas oscuras con texto claro. Fondo oscuro, al revés. Una sola inversión por secuencia, no más.
Antes de montar nada escribe todos los hooks posibles, el doble de los que hacen falta, descarta la mitad más floja y dice en una línea por qué cae el peor. Solo los supervivientes entran en la secuencia.
El sticker se elige por lo que cuesta responderlo
Cada secuencia lleva mínimo uno, y va en el frame donde hay algo que opinar. Un sticker en el frame equivocado no lo toca nadie.
| Sticker | Para qué | Fricción |
|---|---|---|
| Encuesta (2 opciones) | Diagnóstico rápido y el máximo volumen de votos | Baja |
| Slider | Reacción emocional, calienta la interacción | Baja |
| Quiz (4 opciones) | Romper una creencia con sorpresa | Baja |
| Caja de preguntas | Respuestas cualitativas e ideas de contenido | Media |
| Cuenta atrás | Solo con un evento o un cierre real | Media |
| Enlace | El único camino fuera de la app. Resérvalo | Alta |
Del enlace: máximo uno al día y solo en el frame donde de verdad quieres el clic. Un enlace en cada historia entrena a tu audiencia a ignorarlos todos. De la encuesta: las dos opciones tienen que ser verdad. Una opción ridícula no da datos, da vergüenza ajena.
Una ficha por historia. Abres Instagram y subes.
No entrega un texto corrido que tengas que trocear tú. Entrega la historia montada, campo por campo, siempre con los mismos.
Cuando todas las historias salen con los mismos campos, subir la secuencia es mecánico y delegarla también. Un texto corrido te obliga a volver a decidir lo que ya estaba decidido.
La secuencia no termina en el último frame
Una secuencia que genera respuestas y no tiene preparado qué contestar es una secuencia que trabaja para nada.
Por eso, con cada secuencia que pide algo, entrega también el guion de la conversación que viene después.
A todo el mundo, encaje o no. Retener el regalo para forzar una conversación es la forma más rápida de quemar la confianza que la secuencia acababa de construir.
Tres pasos y estás en la entrevista
Un archivo .md con el sistema completo: las cinco verdades que gobiernan la secuencia, los tres modos de trabajo, la entrevista de diez preguntas con sus reglas de repregunta, los ocho tipos de secuencia con su trampa, la anatomía y las siete reglas de maquetación, la tabla de stickers por fricción, el protocolo de producción con la ficha exacta de cada historia, el guion del privado con sus tres ramas, los siete errores que matan una secuencia, el gate anti-IA y un ejemplo resuelto que marca el estándar. Funciona en Claude, ChatGPT, Gemini y cualquier IA que lea un documento.
Las historias abren conversaciones. El sistema las convierte en clientes.
Un privado lleno sin proceso de ventas ni entrega detrás es ruido con buena letra. Si quieres el sistema completo, de la primera caja al cliente firmado, funcionando como una sola máquina, hablemos.
Agendar llamada